Testimonio
MI TESTIMONIO EN LAS X JORNADAS DE MUJER Y ADICCIONES 17 DE OCTUBRE 2021
No tengas miedo de iniciar todo de nuevo, mi nueva historia podría gustarme más en la Asociación Libres de Adicciones Cástulo ALAC, todo es posible.
Un poco de mi niñez……. no fue fácil, de familia humilde, empecé a trabajar muy joven a la edad de los 13 años en el campo, sin terminar los estudios primarios, la necesidad me obligaba a llevar un sueldo a casa, y hasta los diecisiete mi vida era trabajar para poder ayudar a mis padres.
Sin cumplir los 18 años contraje matrimonio ya que por su condición de Guardia Civil y la distancia o me casaba o teníamos que dejarlo ya que su destino era Pamplona, no lo dude y nos casamos, estaba enamorada.
Formamos una familia maravillosa en la cual nacieron mis tres hijos, todo esto acompañado de múltiples cambios de residencia por motivos de sus destinos como Guardia Civil,
La crueldad se cebó en mi familia después de 11 años maravillosos de matrimonio.
Un fatídico día de Agosto el 21 a las 7,30 horas del año 1.988, la banda asesina de ETA segó la vida de mi marido con un coche bomba en la ciudad de Estella (Pamplona).
Yo tenía 29 años y me quede viuda con tres hijos pequeños, Migue con 11 años, Ana con 9 y Chema con 3 .
Mi vida se derrumbó por completo… pero tenía que seguir hacia adelante para poder criar a mis hijos y darle lo mejor de mí…. Mi amor hacia ellos.
Mi vida cambio a los tres años, la soledad y la falta de autoestima me hizo caer en una relación toxica, aprovechando las circunstancias en las que me encontraba….. Ahora lo pienso y con lo que estoy aprendiendo en ALAC, seguro que no hubiera caído….. bien caro he pagado mi error. 9 años perdidos y económicamente defraudada.
Pero seguía sin estar bien anímica mente, pasado dos años mantuve otra relación y esta vez mas toxica si cabe…….. yo seguía sin estar bien.
Esta vez con una persona alcohólica, en la cual intentaba ayudarlo para que dejara el alcohol, durante más de 6 años estuvimos en una asociación de Jaén capital AJAR….. Pero él seguía consumiendo y a la vez me maltrataba físicamente y psicológicamente.
Mi codependencia era tal que aunque no estaba enamorada de él me sentía en la obligación de ayudarlo.
Estaba en tratamiento con un psicólogo privado, el cual me oriento que acabara la relación automáticamente o yo acababa mal. Y así lo hice, rompí la relación.
Ahora lo veo todo distinto donde creía que era depresión, era mi baja autoestima y miedos.
No me fiaba ya de ningún hombre, al tener estas dos relaciones tan negativas y toxicas….
Durante 10 años estuve sumida en un letargo que no tenía ilusión por nada ni por nadie, excepto mis hijos y nietos.
Pero en el año 2018 mi vida dio un giro de 180 grados, el destino quiso que conociera a través de una red social Meeting, a Luis Miguel.
Vi varios perfiles pero mi sueño era encontrar un señor en todos los conceptos, cuan vi la fotografía de su perfil me transmitió buena vibraciones, y le dije hola.
Quiero dejar claro que no me gustaban las redes por las mentiras y falsedades que encontraba, pero con Luis Miguel fue totalmente diferente, me inspiraba confianza.
Un 6 de noviembre decidimos conocernos y quedamos para tomar un café en la cafetería Himilce de Linares.
Nos sinceramos los dos y pusimos las reglas del juego para poder empezar una relación sólida basada en la sinceridad, honestidad y libertad mutua.
Ahora sigo con mi tratamiento en ALAC donde día a día aprendo en mis terapias con la ayuda de todos.
Quiero terminar dando las gracias a todos por escucharme sobre todo a mis hijos y nietos que están aquí, a mis compañeros de la Asociación, también a mis compañeros que estuvieron en AJAR, Vicente, Asu. En definitiva a todos los que estáis hoy compartiendo. Estas maravillosas jornadas llenan de sabiduría y emociones.
Y por último a Luis Miguel por ser una persona grande de la cual estoy muy enamorada…. Te amo Luis Miguel.
MI TESTIMONIO EN LAS X JORNADAS DE MUJER Y ADICCIONES 17 DE OCTUBRE 2021
Mi nombre es Ana Belen Ferri Resa, pero casi todos me conocéis como Ana y estoy aquí para abrir mi corazón y contar mi historia de vida, la que arrastro desde los ocho años, a esa edad, el mundo que conocía, se rompió en pedazos para mí Madre, mis hermanos y para mí, me convertí en una niña diferente a las demás.
Un 21 de agosto de 1988 en un atentado terrorista de ETA, me arrebataron a mi Padre, mi casa quedó en silencio y solo escuchaba ruido de incertidumbre… Sonó ese día el timbre sobre las 8:00 de la mañana, yo me desperté creyendo que era mi Padre trayéndonos el desayuno calentito, pero ese día no fue así, apoyada yo en el marco de mi puerta, vi como mi madre abría la puerta cuando llamaron… Allí había dos o tres Guardias o Agentes y mi madre asustada preguntó… qué pasa???… sin más le dijeron: señora han matado a su Marido…
Desde ese momento, con tan son ocho años, mi vida y mi infancia cambió por completo, nos cambió la vida, yo pensé en ese momento que será de mi madre, de mis hermanos y de mí?…. no podía imaginar la vida sin mi padre… Ya no iba a poder poner las zapatillas en la entrada de casa cuando venía de trabajar y tantos momentos vividos con él.
Desde entonces mi madre fue madre coraje, fue una víctima que intentó hacerlo lo mejor posible para sacar a sus hijos adelante, al no ser ella como lo es ahora no aceptó la soledad y buscó la figura de un marido y un padre que se marchó… Asimismo, sufrí las consecuencias de su pareja fueron un año oscuros de silencio y lágrimas escondidas, pero para mí lo más importante era estar al lado de mi madre y mis hermanos.
Todo esto, desarrolló una gran dependencia emocional hacia mi madre, lo único que yo sentía como refugio, como hogar desde aquel día, que mi padre se fue…
Así fue pasando mi infancia y mi adolescencia, hasta que un septiembre de 1994, con tan solo 14 años, conocí al que creía que era el amor de mi vida, cambiando parte de la dependencia emocional que tenía hacia el padre de mis hijos.
A los 22 años nos casamos y me aferré a él, como nunca lo había hecho con nadie, dándole de mí todo lo que soy… En el año 2003 y 2008 nacieron mis dos hijos, José Antonio y Christian, los dos mayores regalos que la vida me ha podido dar, de una vez, sentí que tenía un hogar con una persona que me quería junto a mis dos hijos, hasta que las cosas se fueron torciendo de nuevo.
